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lunes, 8 de junio de 2009

Radiografía de un drama

El siguiente esquema ilustra los tres momentos de un argumento con buena tensión dramática:



Esquemas argumentales que funcionan
 Hay una CULPA y varios sospechosos
 Hay un DESEO y otros aspirantes
 Hay un PELIGRO y pocas escapatorias
 Hay un MISTERIO y ninguna clave

Género Dramático en Radio

El género dramático evoca el pasado, adelanta el futuro y pone ambos en el presente. Los representa. Tal vez por eso nos resulta un género tan próximo, tan familiar, porque imita la vida, recrea situaciones que hemos vivido o que quisiéramos vivir.

¿Cualquier acción vale para armar una historia dramática? Ciertamente, no. No toda acción clasifica para captar el interés de la audiencia. ¿Cuáles sí, cuáles no? Digamos que el alma, la esencia de la dramaturgia, no es otra que el conflicto. Las acciones conflictivas son las propias del género.

¿Cómo fabricar un conflicto?
No es difícil descubrir el mecanismo de un conflicto. Veámoslo de cerca. Resulta que en nuestra vida hay cosas que queremos. Algunas las podemos hacer y otras no. Algunas las debemos hacer y otras nos están prohibidas. Jugando con estas situaciones se pueden armar todos los líos en que nos solemos ver envueltos los seres humanos.

viernes, 8 de agosto de 2008

Guión

Es conveniente seguir algunas normas convencionales para la redacción del libreto radiofónico. Todas ellas resultarán útiles para los actores, el director y el operador técnico.
 Escribir en papel blanco y de un solo lado. Que el papel sea firme para evitar crujidos.
 Escribir a doble espacio para poder hacer anotaciones posteriores.
 No dividir las palabras al final de la línea ni el párrafo al final de la hoja. Esto dificulta la lectura.
 Numerar los renglones.

Algunos autores prefieren escribir los libretos horizontalmente. Igual que en los guiones televisivos o de cine, el papel se divide en varias columnas. A la izquierda, se ubican los diálogos de los personajes. A la derecha, se indica la música y los efectos.


El libreto y sus formalidades

jueves, 15 de mayo de 2008

El problema de la Objetividad

Podemos hablar de objetividad informativa siempre que entendamos por ella la honestidad del sujeto informante. Y siempre que no confundamos objetividad con neutralidad. Nadie es neutral y los periodistas menos. Un periodista sensible a los intereses de las mayorías empobrecidas de nuestros países no puede permanecer imparcial ante esto. Apostamos por un periodismo comprometido con las justas causas de la sociedad civil, sin menoscabar por ello la honestidad intelectual y profesional. Al contrario, garantizándola.

¿En qué consiste, en definitiva, la honestidad periodística, la objetividad informativa? El templo se alza, incólume, sobre cuatro columnas:

* Mantenerse fiel a los hechos. No hay que abultar las cifras ni exagerar los datos, decir lo que no es ni dejar de decir lo que es. Queda prohibido tergiversar los hechos aduciendo que los oyentes no están en capacidad de comprenderlos o que perjudicaría su conciencia política o su piedad religiosa.

* Comprobar los hechos. La credibilidad de la audiencia está en relación directa a la veracidad de la información. Y la veracidad no es otra cosa que la verdad probada.

* Separar hechos de comentarios. El público tiene derecho a saber cuándo se trata de una cosa y cuándo de otra. Ambas funciones periodísticas —informar y opinar— son igualmente válidas y deben ejercitarse. Pero no mezclarse.

* Recurrir a la otra versión. Cuando el hecho es complejo, no se conforme con la primera versión. Cuando es conflictivo, no se conforme con una de las dos versiones.

Información - Noticia

La información tiene una finalidad social. Una triple finalidad donde se juega el sentido mismo del trabajo de comunicación que se hace o se debería hacer.

Informar para formar
Cuando hoy hablamos de informar para formar nos estamos refiriendo, prioritariamente, a la formación de la opinión pública. A influir, a través de la radio, en la opinión pública. A generar o impulsar corrientes de opinión favorables a los intereses de las mayorías nacionales.

Informar para inconformar
Buscamos informar para inconformar, para sacudir las comodidades de aquellos a quienes les sobra y para remover la pasividad de aquellos a quienes les falta. Las noticias, bien trabajadas, aun sin opinión explícita, sensibilizan sobre estos graves problemas y mueven voluntades para resolverlos.

Informar para transformar
Una radio sí crea consensos sociales. Una emisora puede aglutinar la opinión pública en torno a ideas democráticas. Puede movilizar a la población en un determinado momento a favor de causas nobles. Puede influir poderosamente en las decisiones colectivas.


La Noticia
Tres elementos fundamentales:

Primer elemento: los hechos
El género periodístico trabaja con la realidad. No se trata de ficción, como en el género dramático. Los hechos han ocurrido, son ciertos, lo que se informa —mejor o peor informado— da cuenta de acontecimientos que han ocupado un tiempo y un espacio reales.

Segundo elemento: la actualidad
No todo hecho se convierte en noticia. Para efectuar esta traducción se necesita un segundo factor clave, decisivo, sin el cual no habrían periódicos sino libros de historia: que el hecho sea actual.
Los hechos futuros también pueden adquirir categoría de noticia por alguna relación con otros hechos del presente.

Tercer elemento: el interés colectivo
Lo colectivo se refiere, primeramente, a la cantidad de afectados por un hecho. Una ley que regule las aduanas del país beneficia a los ciudadanos y perjudica a los contrabandistas. Para bien o para mal, todos quedan afectados por esta disposición. La subida del precio de la gasolina preocupa a todos, mientras que un eventual impuesto aplicado a los perfumes franceses irritaría a un pequeño sector social. Esto último es menos noticiable, porque es menos importante para la audiencia.


Fuente: López V., J. Manual urgente para radialistas
apasionados.
P. imprenta: Quito (Ecuador). 1997.

Géneros y Formatos

Con frecuencia, estos dos conceptos —GÉNERO y FORMATO— se confunden, se intercambian, se enredan.
Vamos a intentar desenredarlos. La palabra GÉNERO tiene una raíz griega que significa “generación”, “origen”. Digamos que los géneros radiofónicos responden a las características “generales” de un programa.
La palabra FORMATO viene del vocablo latino “forma”. Los formatos son las figuras, los contornos, las estructuras en las que se vierten los contenidos.
Los GÉNEROS son los “modelos abstractos”. Y los FORMATOS son los “moldes concretos” de realización.
Aclarado esto, clasifiquemos la producción radiofónica. Para hacerlo, recordemos aquello de EMISOR-MENSAJE-RECEPTOR.

Este esquema nos sirve para ordenar los GÉNEROS desde tres perspectivas:

1) SEGÚN EL MODO DE PRODUCCIÓN DE LOS MENSAJES

Aquí aparecen los tres grandes géneros de la radiodifusión, la clasificación más común de los programas que transmitimos:

DRAMÁTICO
GÉNERO PERIODÍSTICO
MUSICAL

2) SEGÚN LA INTENCIÓN DEL EMISOR

Los objetivos de los productores dan lugar a un segundo ámbito de géneros:

INFORMATIVO
EDUCATIVO
ENTRETENIMIENTO
GÉNERO PARTICIPATIVO
CULTURAL
RELIGIOSO
MOVILIZACIÓN SOCIAL
PUBLICITARIO
ETC

En esta casilla tenemos tantos géneros como intenciones queramos plantearnos. No son excluyentes, de manera que un mismo programa puede tener finalidades educativas y de entretenimiento. La finalidad publicitaria se relaciona, naturalmente, con el aspecto lucrativo de las cuñas o los espacios vendidos.

3) SEGÚN LA SEGMENTACIÓN DE LOS DESTINATARIOS

Tomando en cuenta los públicos a los que prioritariamente se dirige un programa, podemos hablar de:

INFANTIL
JUVENIL
FEMENINO
GÉNERO DE TERCERA EDAD
CAMPESINO
URBANO
SINDICAL
ETC

Y tantos otros destinatarios y destinatarias que definimos como nuestro público objetivo, tomando en cuenta la edad, el sector social, el género, la lengua. Es el “target” de nuestro programa.

En estas tres casillas podemos clasificar prácticamente toda la producción radiofónica. Tomemos, por ejemplo, una cuña cantada para vender desinfectantes. En cuanto a su finalidad, pertenece al género publicitario. Según la modalidad del mensaje es musical (jingle). Y se dirige, principalmente, al público femenino. Un cuento puede pertenecer al género educativo por su finalidad, dramático por su elaboración e infantil por sus destinatarios. ¿Un noticiero agrícola? Educativo, periodístico y campesino. ¿Un hit parade? Entretenimiento, musical, juvenil. Y así, atendiendo a esta triple perspectiva, podemos ordenar nuestras producciones.

Fuente: López V., J. Manual urgente para radialistas
apasionados
. P. imprenta: Quito (Ecuador). 1997.